Síntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal en perros (EII)

Lo común, cuando tenemos alguna mascota, es buscar cuáles son los mejores alimentos y cuáles son las enfermedades más comunes en la raza. Todo perro, ya sea cachorro o adulto, está expuesto a sufrir de alguna enfermedad inflamatoria intestinal crónica (IBD) o también conocido como “colon irritable en perros”, ya sea por su raza o por malos hábitos alimenticios. Por lo tanto, es muy importante que te informes sobre este tema tan sensible.



¿Qué es la Enfermedad Inflamatoria Intestinal en perros?


La IBD (Inflamatory Bowel Disease, por sus siglas en inglés) o enfermedad inflamatoria intestinal, es una serie de enfermedades crónicas que afectan e inflaman el intestino del perro. Esta enfermedad es causada por la infiltración de células inflamatorias y puede ser de varios tipos.


  • Enteritis eosinofílica: Ocurre cuando los eosinófilos se infiltran en capas de nuestro intestino. Los eosinófilos con células de nuestro sistema inmunológico.

  • Enteritis granulomatosa: Es una enfermedad hereditaria que causa la mutación de los genes encargados de codificar la enzima NADPH. Aparece cuando la infiltración es de formaciones granulomatosas de células del sistema inmune en las capas epiteliales de la mucosa intestinal.

  • Enteritis linfoplasmocitaria: Es el incremento de células plasmáticas secretoras de inmunoglobulinas y la presencia de células T, propias del sistema inmunológico, en los tejidos inflamados.

La colitis es cuando el perro tiene una enfermedad intestinal inflamatoria crónica que le afecta el colon. Estas pueden ser:

  • Colitis ulcerosa: Los síntomas aparecen cuando la IBD provoca úlceras en el revestimiento del intestino del perro, específicamente, en el colon.

  • La colitis eosinofílica.

  • Colitis granulomatosa.

  • Colitis linfoplasmocitaria.

Esta enfermedad del intestino en perros, las colitis eosinofílica, granulomatosa y linfoplasmocitaria son lo mismo que las enteritis de igual nombre, solo que localizadas en el colon. Vale aclarar que, tanto las colitis como las enteritis, son conocidas como enfermedad gastrointestinal en perros o EGI.


Causas de la aparición de la enfermedad intestinal inflamatoria en perros


Las causas de la aparición de la enfermedad intestinal crónica en perros pueden ser varias e indeterminadas. Esta es una enfermedad que puede ser heredada por alguno de los padres. También provocada por alguna bacteria, químico o alérgeno adquirido a través de algún alimento. Del mismo modo, hay algunas razas que son propensas a estas enfermedades.

Ejemplo de esto, son el Bóxer y el Pastor Alemán. La colitis ulcerosa es frecuente en el primero, mientras que la enteritis eosinofílica es común en el segundo.


Síntomas de la Enfermedad del intestino en perros


Un síntoma clásico de cualquier enfermedad inflamatoria intestinal en el perro es la diarrea crónica. Sin embargo, no todas las diarreas son síntomas de una IBD en perros. Para diagnosticar una IBD en un perro, debes acudir al veterinario. Sin embargo, aquí te dejamos los síntomas más frecuentes en el perro:

  • Pérdida de peso.

  • Vómitos con bilis.

  • Heces con sangre.

  • Dolor abdominal.

  • Ascitis (acumulación anormal de líquido en el abdomen)

  • Falta de apetito.

  • Flatulencias.

  • Anemia.

  • Desnutrición.

  • Mala absorción de nutrientes.

Estas dos últimas las puedes detectar con exámenes físicos en casa sin necesidad de ir al veterinario. Entonces, si tu perro presenta uno o varios de estos síntomas, acude rápido al especialista. Estos síntomas pueden ser leves, moderados o agudos.


Para realizar un diagnóstico correcto, el especialista deberá realizar una serie de pruebas, en dependencia de los síntomas del perro. Estas pruebas pueden ser no invasivas, como las ecografías, ultrasonidos o radiografías. Otros tipos son los hemogramas, o análisis de heces y orina.


Por otro lado, las pruebas en para la enfermedad inflamatoria intestinal del perro, pueden ser invasivas, como las endoscopias o colonoscopias. Con estas, además de observar directamente en los tramos intestinales, podrá realizar una biopsia para examinar todo más detalladamente.



¿Cómo curar la enfermedad inflamatoria intestinal en perros?


La enfermedad inflamatoria intestinal crónica del perro, como expresamos al inicio, es una enfermedad crónica, por lo tanto, aún no se sabe cómo curar. Es perfectamente tratable una vez que se detecta. Sin embargo, puede reaparecer al menor descuido.


Tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal en perros varía en función de la raza, edad y enfermedad. Sin embargo, un elemento en común de todos los tratamientos es el cambio de régimen alimenticio. Por ejemplo, la dieta hipoalergénica, los alimentos probióticos y suplementos nutricionales.



Dieta para perros con inflamación intestinal


Debido a que el organismo del perro falla en la absorción de los nutrientes, como uno de los síntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal crónica, se debe modificar la dieta para restablecerlos. De esta forma estarás brindando todas esas vitaminas necesarias. La vitamina B12 es un ejemplo.


Será necesitaría un dieta hipoalergénica, baja en grasa, sin gluten y fácilmente digerible (esto se traduce en proteínas de origen animal, ya que las proteínas de origen vegetal, como la soja y el trigo, son más difíciles de digerir para un perro.


El uso de los probióticos perros con IBD, se debe a la propia esencia de esta dieta. Los alimentos probióticos presentan una cantidad de microorganismos que actúan en conjunto y de forma natural con a la flora bacteriana de los intestinos.

De esta forma, una dieta rica en alimentos probióticos reforzará el sistema inmune del perro. Además, ayudará a una mejor digestión y a la sintetización y/o absorción de nutrientes como vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales. También reducen las diarreas, las provocadas por los antibióticos prescritos por el veterinario (que alteran la flora bacteriana natural) y la típica de la IBD.



Los piensos naturales son excelentes para incorporar estos microorganismos al intestino del perro como parte de su tratamiento. Si no tienes estos piensos a mano, siempre puedes elaborar una dieta rica en probióticos. Solo agrega frutas, vegetales, algunos carbohidratos y proteínas de origen animal a la alimentación natural del perro.


Si quieres seguir una dieta BARF tienes que tener en cuenta que la carne debe congelarse previamente para evitar riesgos de bacterias.

En el caso aportar probióticos a su alimentación, siempre ten en cuenta que la cantidad debe ser mayor que cien millones de cepas bacterianas.